En
la mañana de hoy (10 de octubre) Pep Buades nos confirma: “Tenemos
constancia de inmigrantes de estos convoyes, con nombres y apellidos,
fallecidos. Tenemos contacto telefónico con personas deportadas que van
en los autobuses. Viajan en 3 convoyes distintos. Con un convoy nos
cruzamos, con el segundo no hemos tenido ningún contacto. Al tercero de
ellos lo rebasemos para acercarnos y seguir de cerca al primero”.
“Aunque sea difícil de precisar, en un convoy van sobre todo bastantes
mujeres y niños, que ayer tuvieron diarreas y vómitos y estudiantes con
permiso legal de estudio en Marruecos. En otro convoy sabemos que
viajan personas demandantes de asilo político. Esto es una ‘verdadera
caza del negro’”.
“Acabamos de pasar la ciudad de
Tarzai, nos dirigimos al Sur de Marruecos. Uno de los convoyes va hacia
el Sáhara Occidental. Otro va hacia la frontera con Mauritania, no
sabemos si les dejarán allí o antes, en el desierto, junto a la
frontera para que crucen. El tercer convoy que seguíamos ayer
desconocemos donde está porque se ha perdido la cobertura y no podemos
comunicarnos con ellos. Sí sabemos de otros convoyes que van bajando
desde Agadir, con más de 200 personas, y que al convoy que ayer
rebasamos se les han unido componentes de otros puntos porque las
batidas para detener inmigrantes en todo el país son constantes”.
Lo
que sí saben con claridad este grupo de cooperantes de ONGs y el
jesuita Pep Buades son “las consecuencias graves para mujeres y niños,
aunque si en un primer momento se les privó de comida y agua, sabemos
que ya se les ha dado algo”. También constatan que la actitud de los
gendarmes hacia los deportados ha cambiado tras el anuncio de la visita
del Ministro de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, a
Marruecos: “Los gendarmes han cambiado y ahora sólo van cumpliendo las
órdenes de irse desplazando de un punto a otro”. Y que parece que “si
la política del gobierno de Maruecos era, hasta ahora, concentrar los
convoyes, ahora es dispersarlos. ¿Con qué propósito? Disminuir las
posibilidades de impacto mediático”.
Por otra parte
están satisfechos con la difusión mediática. Afirma Buades: “Ayer hubo
una movilización de la prensa muy satisfactoria. Además, el contacto
con la prensa de Marruecos, ha ensanchado y facilitado el campo del
seguimiento de los convoyes”, por lo que pide por favor “que esto no
sea una ola mediática que se desvanezca enseguida”. Esta sabor también
está sirviendo para tener la “constatación desagradable de cómo
funciona la política tanto en Marruecos como en España aunque las
autoridades diplomáticos españolas están pendientes de nosotros y se lo
agradecemos”.
Junto a Pep Buades viaje una
cooperante de SOS Racismo y dos miembros de otras dos ONG, la
estadounidense Women Lib World Wide y la ceutí Asociación Elín. “Vamos
en un vehículo siguiéndoles”, confirma este jesuita “el ambiente entre
nosotros es muy bueno, auque llevemos dos noches sin dormir”. Este
miembro de la Compañía de Jesús trabaja habitualmente en el Centro de
Estudios para la Integración Social y Formación de Inmigrantes (CeiM, www.ceim.net ).
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